La primera impresión nunca se olvida, por eso es fundamental que cada vez que tu empresa capte un nuevo cliente, tus esfuerzos se centren en lograr que se quede. Para asegurarte de empezar con buen pie debes utilizar un proceso llamado onboarding.
Al tener un proceso de incorporación de clientes adecuado estarás abriendo tu negocio al potencial marketing de boca en boca y a un aumento en el valor de por vida del cliente.
Esto se puede lograr creando una especie de ritual, siguiendo una serie de pasos que podrás aplicar a cada cliente nuevo.
El trabajo previo: parte del éxito del onboarding tiene lugar antes de que conozcas al cliente.
Establece en qué punto está tu cliente y qué puedes hacer por él. Puedes hacer un cuestionario para conocer mejor a tus nuevos clientes.
Determina qué necesitan, tú y tu equipo, para satisfacer las necesidades de tu cliente.
Crea un plan de acción para tu cliente.
Solicita la información poco a poco y de menos a más importante. Así será más sencillo para tu cliente y no tendrá que recopilar todo a la vez.
Tu cliente estará más contento si el proceso es sencillo y no lo confundes con demasiada información
Aumentarás su confianza en tu empresa si eres capaz de adelantarte a sus necesidades y demostrar profesionalidad y conocimientos suficientes
Conseguirás que te recomiende con sus familiares, amigos y compañeros si siente que está recibiendo el servicio que esperaba
Construirás a una relación a largo plazo si tu cliente está contento con el servicio y confía en tu empresa
Por esto, dicen que la primera impresión que la que te abre o te cierra las puertas hacia nuevas oportunidades. Y, ¡nos interesa que la tuya abra miles de puertas y oportunidades!
Si quieres más información para elaborar una estrategia de marketing digital efectiva no dudes en contactarnos.